Tipos de tarjetas de presentación: cuál elegir según tu negocio (y cuánto cuesta imprimirla)
Tipos de tarjetas de presentación: cuál elegir según tu negocio (y cuánto cuesta imprimirla)
Existe un momento incómodo que casi todo emprendedor chileno ha vivido: alguien te pide una tarjeta y tienes que responder "te la mando por WhatsApp". En esos tres segundos se pierden dos cosas: el gesto y el recuerdo. Y a veces, también el cliente.
La tarjeta de presentación sobrevivió al correo electrónico, sobrevivió a LinkedIn y ahora convive con el código QR. Sigue de pie porque hace algo que ninguna app hace: queda en la mano de otra persona. La pregunta, entonces, ya no es si conviene imprimir tarjetas. Es cuál de todas imprimir.
Porque no todas son iguales. La diferencia entre una tarjeta que termina fijada en el corcho de una oficina y una que termina en el basurero del estacionamiento rara vez está en el logo: está en el papel, en el corte y en la terminación. Aquí comparamos los seis tipos que produce PapelPrint, con materiales, precios de referencia y el perfil de negocio al que le sirve cada uno.
Las tres decisiones que definen tu tarjeta (antes de mirar el precio)
Toda tarjeta de presentación se define por tres variables. Si las entiendes, eliges en dos minutos.
El corte (formato). Clásica de esquinas rectas, despuntada con puntas redondeadas o troquelada con forma libre.
El sustrato (el papel). Couché de 300 a 350 g, opalina —lisa o telada— o kraft de 280 g.
La terminación (el laminado). Mate, brillante o sin laminado.
Una forma simple de recordarlo: el papel es el tono de voz de tu marca, el laminado es su ropa y el corte es su lenguaje corporal.
Un dato que ahorra correcciones: en Chile la medida estándar de una tarjeta de presentación es 9 x 5,5 cm. Es el formato que entra en billeteras, tarjeteros y lectores de escritorio. Solo el troquelado permite salirse de esa norma.
Los 6 tipos de tarjetas de presentación de PapelPrint
1. Tarjetas de presentación clásicas: el estándar que no falla
Impresas en couché opaco de 300 g con laminado mate o brillante, full color por una o ambas caras. Los tirajes van desde 100 hasta 3.000 unidades y el precio parte en $11.900 por 100 tarjetas (unos $119 cada una).
Es la opción por defecto, y lo es por buenas razones: rigidez suficiente para que no se doble, reproducción de color fiel y un costo unitario que baja rápido al subir el tiraje.
El detalle que casi nadie considera: si tu tarjeta lleva un código QR, elige laminado mate. El brillante genera reflejo bajo la luz de un restaurant o una feria, y un QR con brillo es un QR que la cámara no lee.
👉 Ver tarjetas de presentación clásicas
2. Tarjetas despuntadas: el detalle que se nota en la mano
Mismo papel y misma calidad de impresión que las clásicas, pero con las puntas redondeadas. Desde $11.950.
Parece un capricho estético. No lo es. Una tarjeta de esquinas rectas que pasó una semana en un bolsillo se ve usada: las puntas se doblan, se quiebran, se ensucian. La despuntada llega al escritorio del cliente igual que salió de la imprenta. Si tu negocio implica repartir tarjetas en terreno —visitas, ferias, reuniones—, el despunte es un seguro barato contra la mala primera impresión.
3. Tarjetas troqueladas: cuando quieres que la guarden
Corte personalizado con medidas propias y formas libres. Se imprimen en couché 300 g, opalina lisa u opalina telada, con laminado brillante, mate o sin laminado, full color por ambas caras. Desde $15.000.
Es la categoría más cara y también la más eficiente en un punto concreto: memorabilidad. Una tarjeta con forma de tijera para una peluquería, de hoja para un vivero o con una esquina cortada en diagonal para un estudio de diseño no compite con las otras nueve tarjetas del tarjetero. Sale del mazo.
Requisito técnico: el archivo necesita una línea de troquelado vectorizada, en una capa aparte del diseño. Si no la tienes, el equipo de PapelPrint puede armarla.
4. Tarjetas en opalina: la textura como argumento
Suave al tacto, con una elegancia que no necesita brillo. Se imprime por una o ambas caras y parte en $10.400. En la línea troquelada también está disponible en versión telada, con una trama textil sutil.
La opalina es el papel que se lee con los dedos. Quien la recibe suele tocarla dos veces: una al recibirla y otra al mirarla. Ese segundo contacto es exactamente lo que buscan las marcas que venden confianza o cuidado.
5. Tarjetas en papel kraft: sustentabilidad que se ve
Impresas en papel kraft de 280 g con tinta negra. Desde $5.920: la opción más económica del catálogo.
El kraft comunica algo antes de que lo leas: oficio, materia prima, cero artificio. Funciona en cafés de especialidad, marcas de cosmética natural, artesanía, ferias y proyectos con discurso sustentable.
Advertencia honesta: el kraft no reproduce color. Sobre un fondo café, un logotipo de cuatro colores pierde fidelidad y contraste. Este papel brilla —valga la contradicción— con logos monocromáticos, tipografía fuerte y mucho aire. Si tu identidad depende del color, esta no es tu tarjeta.
6. Tarjetas standard sin laminado: la que sí se puede escribir
Couché de 350 g semibrillo, impresión full color, sin laminado. Desde $8.000.
Aquí hay una ventaja funcional que se pasa por alto: el laminado repele la tinta del lápiz. Si tu negocio necesita anotar algo sobre la tarjeta —la hora de la próxima consulta, un precio, la fecha del control veterinario, una dedicatoria—, la tarjeta laminada te obliga a un post-it. La sin laminado se escribe con lápiz pasta y se seca.
Es la elección natural de consultas médicas, estética, barberías, veterinarias y cualquier servicio con agenda.
👉 Ver tarjetas standard sin laminado
Bonus: invitaciones personalizadas
Mismo taller, mismos papeles, otro formato. Desde $6.000, para matrimonios, lanzamientos, inauguraciones y eventos corporativos.
👉 Ver invitaciones personalizadas
Tabla comparativa: los 6 tipos de un vistazo
Precios de referencia vigentes a julio de 2026, en pesos chilenos e IVA incluido. Varían según cantidad, caras impresas y si contratas diseño. Confirma el valor final en el configurador de cada producto.
¿Cuál te conviene según tu rubro?
Arquitectura, diseño, publicidad, estudios creativos → troquelada u opalina telada. Tu tarjeta es tu portafolio.
Abogados, contadores, notarías, corredores → clásica en opalina o couché con laminado mate. Sobriedad, cero brillo.
Cafeterías, cosmética natural, artesanía, ferias → kraft. El papel dice lo que dice tu marca.
Inmobiliaria, ventas, terreno → despuntada laminada. Aguanta el bolsillo y el auto.
Salud, estética, veterinaria, barbería → standard sin laminado. Necesitas anotar la próxima hora.
Gastronomía, retail, fotografía → clásica con laminado brillante. El color manda.
Eventos y matrimonios → invitaciones en opalina.
Cómo cotizar e imprimir tus tarjetas en PapelPrint
El proceso está pensado para resolverse en una sola sesión:
Elige cantidad y tamaño (desde 100 unidades, formato estándar de 9 x 5,5 cm o medidas propias en troquelado).
Define material, impresión y laminado: una o ambas caras, mate, brillante o sin laminado.
Carga tu diseño, elige una plantilla del catálogo o contrata al diseñador de PapelPrint. El sistema recalcula el total con IVA incluido en pantalla.
¿Es urgente? La línea Express cubre proyectos con entrega rápida en Santiago, incluidas las tarjetas clásicas express. Y si necesitas un tiraje mayor o una combinación fuera de catálogo, puedes solicitar una cotización o escribir directo por WhatsApp.
El despacho llega a todo Chile: el propio configurador estima el costo según tu región antes de que pagues.
5 errores que arruinan una tarjeta antes de entrar a la máquina
Enviar el archivo en RGB. La pantalla trabaja en luz; la imprenta, en tinta. Un azul eléctrico en RGB puede salir apagado en CMYK. → RGB o CMYK: cuál usar
No dejar sangrado. Sin 3 mm de margen extra, el corte deja filos blancos.
Pegar el texto al borde. Todo lo que quede a menos de 3 mm del filo está en riesgo; en troquelado, el riesgo se multiplica.
Un QR muy chico o sobre laminado brillante. Mínimo ~2 cm, alto contraste y prueba de lectura sobre la tarjeta impresa, no en pantalla.
Elegir el papel al final. El sustrato define cómo se ve el color, cómo se siente la marca y cuánto dura la tarjeta. Es la primera decisión, no la última. → Guía de sustratos · Gramaje del papel couché
Preguntas frecuentes sobre tarjetas de presentación
¿Cuál es la medida estándar de una tarjeta de presentación en Chile? 9 x 5,5 cm. Es el tamaño que se ajusta a billeteras y tarjeteros. Solo el troquelado permite medidas personalizadas.
¿Cuánto cuesta imprimir tarjetas de presentación? En PapelPrint parten en $5.920 (kraft) y $11.900 por 100 tarjetas clásicas, unos $119 por unidad. El valor baja al aumentar el tiraje y sube si imprimes por ambas caras o contratas diseño.
¿Cuál es la diferencia entre una tarjeta despuntada y una troquelada? La despuntada solo redondea las cuatro esquinas del formato estándar. La troquelada usa un molde de corte que permite cualquier forma y cualquier medida.
¿Mate o brillante? Mate para sobriedad, textos largos y códigos QR (no refleja). Brillante para colores saturados, fotografías y gastronomía.
¿Puedo imprimir por ambas caras? Sí. Es la mejor forma de aprovechar el reverso: QR, redes sociales, un servicio adicional o simplemente aire limpio.
¿Necesito tener el diseño listo? No. Puedes subir tu archivo, usar una plantilla del catálogo o contratar el servicio de diseño de tarjetas.
¿Cuál es la cantidad mínima? 100 unidades en la línea clásica, con tirajes de hasta 3.000.
Tu marca cabe en 9 x 5,5 cm
Una tarjeta cuesta cerca de cien pesos. Un cliente perdido cuesta bastante más. Entre el couché, la opalina, el kraft y el troquelado, la decisión correcta no es la más cara: es la que se parece a lo que haces.
Explora todas las tarjetas de presentación de PapelPrint →
